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Cuatro fincas, una familia

En las montañas de Nueva Segovia, Nicaragua, donde nuestra familia cultiva café desde hace cuatro generaciones.

Qué hace distintas a estas fincas

Tierra propia

Tres de las cuatro fincas son de nuestra familia. Nadie tiene que pedir permiso para probar algo, y nadie más decide cuándo el café está listo.

Espacio para experimentar

Los lotes pequeños existen para que podamos permitirnos equivocarnos. Distintas fermentaciones, fechas de recolección y tiempos de secado, probados en origen y catados antes de comprar nada. La mayor parte nunca llega a una bolsa.

Primero, el bosque

El café crece a la sombra del bosque que ya estaba allí. Dejamos el bosque en pie, y los arroyos que lo atraviesan.

Se decide en la taza

Recolectado maduro, secado despacio y catado en origen antes de comprometernos. Si un lote no está a la altura, no baja de la montaña.

Cuatro generaciones plantaron estas fincas. Nuestro trabajo no es repetir lo que hicieron, sino seguir preguntándonos qué más puede llegar a ser este café. Cada finca lo responde a su manera.

DE LA SEMILLA A LA TAZA